El piso se vuelve gelatina

Joaquín ignora al vagabundo y sigue su camino sin voltear y se repite que no quiere problemas.
Acelera el paso para no pensar en lo que acaba de pasar.
De pronto siente que el pavimento cambia bajo sus pies, como si se ablandara.
Su zapato se hunde y rebota, y casi pierde el equilibrio.
Joaquín mira al piso y todo se ve normal, pero los sucesos extraños continúan.
Da otro paso y su cuerpo salta más alto de lo posible y el susto le corta el aire.
En su mente repite con pánico "esto no puede estar pasando".

Joaquín intenta mantener el equilibrio, pero sus pasos se entorpecen cada vez más.
Lo peor es que la gente alrededor sigue caminando como si nada y nadie reacciona.
Se pregunta si está soñando o si se golpeó y no lo recuerda.
Respira hondo y entiende que debe escoger una forma de moverse, antes de caer.
Saltar alto podría sacarlo rápido, pero se puede lastimar al no tener control sobre su cuerpo y la idea lo asusta.
Ir con cuidado podría darle control, pero lo retrasará. Joaquín mira adelante y decide su estrategia.

Piso extraño tipo gelatina

¿Cómo avanza Joaquín?

Opción A: Avanzar con saltos cortos Opción B: Avanzar intentando dar pasos firmes